TORTURADO ESCAPA DE LA DINA
El militante socialista Sergio Zamora, detenido y brutalmente torturado, declara estar dispuesto a entregar a un miembro
del Comité Pro Paz, con quien supuestamente debe contactarse ese día. Conducido por miembros de la DINA a escasos
metros del edificio donde funciona el Comité, Zamora, con evidentes muestras de tortura, logra refugiarse en las oficinas
del organismo e implora protección a la religiosa Blanca Rengifo. Los intentos de los agentes de la DINA por allanar
el local son rechazados por la religiosa y el personal. El edificio es cercado y el máximo jefe del servicio de inteligencia
coronel Manuel Contreras intenta inútilmente la devolución del prisionero. Sólo la intervención del cardenal Raúl Silva
Henríquez ante el general Pinochet logrará que se desistan de la detención, permitiendo que Zamora abandone el país
rumbo a Francia. En represalia, los detenidos junto con Zamora, son asesinados por tortura en el cuartel de la DINA.