FUSILAN A ASESINOS DE CALAMA
En inédito procedimiento de fusilamiento donde los reos fueron instalados separados y cada uno con un pelotón de fusileros para fuego cruzado, se procedió a dar cumplimiento de la sentencia de pena de muerte a los agentes de la CNI Eduardo Villanueva Márquez y Gabriel Hernández Anderson, por el robo de 45 millones al Banco del Estado de Calama y el secuestro y asesinato del cajero y agente de la sucursal. Ambos funcionarios bancarios fueron dinamitados en medio del desierto. El padre de Hernández Anderson había sido muy cercano al general Pinochet y le imploró piedad públicamente repetidas veces para que su hijo no fuera fusilado.
Otros implicados fueron Francisco Díaz Meza, condenado a presidio perpetuo y jefe del grupo y CNI de Arica, el mayor Juan Delmas, quien aparece suicidado en el desierto.