PADRE SE INMOLA PARA EXIGIR A LA CNI LIBEREN A SUS HIJOS
Después de tres días de pedir ayuda y buscar infructuosamente a dos de sus hijos detenidos por la Central Nacional de Informaciones CNI, en un acto de sacrificio extremo, Sebastián Acevedo Becerra, 50 años, casado, padre de 4 hijos, minero del carbón, pescador y militante del Partido Comunista, decide quemarse a lo bonzo en la puerta principal dela Catedral de la Santísima Concepción en la ciudad de Concepción. Con este acto extremo, Becerra crea tal presión sobre la dictadura que su hija María Candelaria es liberada al día siguiente y su hijo Galo es enviado a la cárcel pública, de donde saldrá en libertad días después. Sebastián Acevedo logró hablar con su hija ya liberada mediante un citófono, en el Hospital de Concepción, donde muere horas más tarde, con el 95% de su cuerpo quemado. Su ejemplo inspira la creación de una institución que lucha por el respeto a los derechos humanos.